lunes, 13 de junio de 2016

Todavía nos tenemos que quedar mirando la ausencia

Este departamento lleno de libros podría partirse en dos
bajo las mandíbulas gruesas y los ojos saltones
de los monstruos: una vez que abrís un libro, te tenés que enfrentar
al lado oscuro de todo lo que amaste–
el estante y las pinzas listos, la mordaza
con la que hasta las mejores voces tuvieron que mascullar,
el silencio que entierra en la arena del desierto
 a los niños no deseados —mujeres, desviados, testigos.
Kenneth me cuenta que ordenó los libros de modo
que mientras escribe puede ver a Blake y a Kafka;
sí, y todavía hay que ajustar cuentas con Swift,
que aborrece la carne de las mujeres pero les alaba la mente,
con el terror de Goethe por las madres, con Claudel vilipendiando a Gide
y con los fantasmas —sus manos entrelazadas por siglos—
de las artistas que murieron en el parto, de las sabias calcinadas en la hoguera,
siglos de libros sin escribir, apilándose detrás de estos estantes;
y todavía nos tenemos que quedar mirando la ausencia
de los hombres que no debieron, y de las mujeres que no pudieron, hablarle
a nuestra vida— este hoyo aún sin excavar
llamado civilización, este acto de traducción, este medio-mundo.
ADRIENNE RICH 
21 POEMAS DE AMOR.

domingo, 1 de febrero de 2015

Historia de un error...

"Y los errores desfilan ante mis ojos como un cortejo silencioso.
El primer error que cometí fue enamorarme de tí. Aún hoy, no sé explicar qué me pasó. Es como si de repente hubiese salido de mí misma y asistiese al desarrollo de la pasión que crecía desmesuradamente sin que pudiese hacer nada para evitarlo. Tal vez, sin querer o sin saber, tocases los puntos cardinales de mi inseguridad y en ellos se encendió una luz que seguí, ciega y sorda, como revolotean los insectos en una noche de verano alrededor de una bombilla que alguien se olvidó de apagar. Pero el amor es así: absoluto, estúpido, y todo menos sensato. O tal vez me enamorase sólo de tu imagen y, cuando te volviste real a mis ojos, te adapté a un ideal humanamente perfecto, a la luz de mis deseos. De cualquier forma, me enamoré de ti, y ese fue el error primordial, el primero de todos, probablemente, el único importante. Los demás errores nunca se habrían producido si este primero no hubiese crecido como una bola de nieve perdida en una avalancha"

MARGARITA REBELO PINTO
[Nada es Casual]


sábado, 24 de enero de 2015

Silencio.

Me receto tiempo, abstinencia, soledad.
Sabines.

Y que buenas ideas salgan de las tristezas.
Que el rencor no invada las emociones.
Que no se nublen los recuerdos con el odio.
Que el amor que estuvo invada el olvido.
Y que seas feliz.

jueves, 1 de enero de 2015

Reiniciando...

Esperar que los sentimientos vuelvan a transformarse, esperar que se tranquilicen las ganas de correr a no se sabe donde, o de huir de no se sabe qué...descubrir que en esto de las cosas del amor parece que nunca se aprende y que se esta constantemente expuest@... Guardarse por unos días a esperar que el paso del tiempo haga que las mismas cosas se vean distinto...Reiniciar.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

¿Qué es?

¿Es ésa la parodia del amor? ¿Apegarse a una vitalidad pasajera, a la patética fantasía de que no moriremos? ¿O es mantener la ilusión de que el futuro existe?

MARCELA SERRANO
[El albergue de las mujeres tristes]

domingo, 28 de diciembre de 2014

El problema del amor...

¿Cuándo empezó el amor a devenir en terror en vez de incentivo? Dirás que la vida te ha enseñado, que estás dolida por acumulación...De acuerdo, pero...¿Hasta que grado delirante y obsesivo? El que no te conste la semejanza de la realidad del otro con la tuya no debiera paralizarte así, mujer descreída y asustada. ¿No eras tú acaso la que se reía del maldito miedo de los hombres? Bueno, el miedo es esto. Ni más abstracto ni más indiscernible que esta terrenal sensación de verse cercada, de que las cercas crecen a veces hasta dimensiones gigantes, como esas verduras de invernadero que parecen distorsionar la naturaleza. Sus puntas hacen daño, por cierto lastiman. Siempre existe la posibilidad de seguir de largo y resultar indemne, pero sólo si estás en condiciones de darle la espalda a la vida misma. El problema de amor -con todos los lugares comunes que trae consigo-, es que es casi inseparable de la vida misma. Entonces, cómo resistirse al juego de conocerse, de tocarse el alma, de añadir el cuerpo como peligroso contrabando, de adivinar al otro, de adecuarse, de creerle...o mejo seamos sinceras: de creerse uno en el otro"

MARCELA SERRANO
[El albergue de las mujeres tristes]

lunes, 17 de noviembre de 2014

Cambios...

Escribir, vivir, sentir, decir...entender que las cosas van cambiando y que la felicidad es posible de tantas formas, en tantos sitios, con tantos colores, o sin ellos. Descubrir el corazón acelerado, y escuchar los silencios llenos de deseos. Encontrar nuevas maneras de un beso, y saber que el porvenir puede ser reescrito.