miércoles, 27 de noviembre de 2013
Pasado actualizado
Dejáme en el aire tu sonrisa, aunque no me recuerdes.
Aunque se borren todos nuestros rastros igual que las bujías en el amanecer...
Aunque se borren todos nuestros rastros igual que las bujías en el amanecer
y no puedas recordar hacia atrás, como la Reina Blanca, déjame en el aire la sonrisa.Tal vez seas ahora tan inmensa como todos mis muertosy cubras con tu piel noche tras noche la desbordada noche del adiós: un ojo en Achernar, el otro en Sirio, las orejas pegadas al muro ensordecedor de otros planetas,tu inabarcable cuerpo sumergido en su hirviente ablución, en su Jordán de estrellas.Tal vez sea imposible mi cabeza, ni un vacío mi voz,algo menos que harapos de un idioma irrisorio mis palabras.Pero déjame en el aire la sonrisa:la leve vibración que azogue un trozo de este cristal de ausencia, la pequeña vigilia tatuada en llama viva en un rincón,una tierna señal que horade una por una las hojas de este duro calendario de nieve. Déjame tu sonrisa a manera de perpetua guardiana...
Aunque no me recuerde, aunque no me recuerdes, aunque no me recuerdes.
Déjame en el aire tu sonrisa.
Aunque se borren todos nuestros rastros igual que las bujías en el amanecer
y no puedas recordar hacia atrás, como la Reina Blanca, déjame en el aire la sonrisa.Tal vez seas ahora tan inmensa como todos mis muertosy cubras con tu piel noche tras noche la desbordada noche del adiós: un ojo en Achernar, el otro en Sirio, las orejas pegadas al muro ensordecedor de otros planetas,tu inabarcable cuerpo sumergido en su hirviente ablución, en su Jordán de estrellas.Tal vez sea imposible mi cabeza, ni un vacío mi voz,algo menos que harapos de un idioma irrisorio mis palabras.Pero déjame en el aire la sonrisa:la leve vibración que azogue un trozo de este cristal de ausencia, la pequeña vigilia tatuada en llama viva en un rincón,una tierna señal que horade una por una las hojas de este duro calendario de nieve. Déjame tu sonrisa a manera de perpetua guardiana...
OLGA OROZCO
Aunque no me recuerde, aunque no me recuerdes, aunque no me recuerdes.
Déjame en el aire tu sonrisa.
miércoles, 6 de noviembre de 2013
Ensoñasiones
Tal vez recordar a las personas nos lleva a soñarlas, o el encontrarse con el pasado nos produce tener recuerdos y estos a su vez nos provocan los sueños...en fin, que sea cual sea la razón o las razones, estos días de encuentro con sus ojos, con su voz con el distinto pero el mismo..me han hecho tenerle presente por las noches, ayer en el sueño hablamos, caminamos juntos, veíamos a un gato blanco y a un bebé. Que extraño es despertar pensando en él porque se tuvo en el sueño, porque se durmio con el en la cabeza y en las ideas. Que se decía en el sueño...
él : ¿Cómo estás?
ella: ¿Tu cómo estás?
el molesto comenzaba a caminar, ella lo seguía y el parecía ceder y olvidar el enojo, y reconocer que por algo estaba ahí, no para pelear o regresar a los reclamos, sino para actualizar el presente para la paz.
él : ¿Cómo estás?
ella: ¿Tu cómo estás?
el molesto comenzaba a caminar, ella lo seguía y el parecía ceder y olvidar el enojo, y reconocer que por algo estaba ahí, no para pelear o regresar a los reclamos, sino para actualizar el presente para la paz.
lunes, 4 de noviembre de 2013
Cartas de Camille Claudel
amille Claudel
Camille Claudel a Paul Claudel
Montdevergues, 3 de marzo de 1930.
Querido Paul,
Hoy, 3 de marzo, es el aniversario de mi secuestro en Ville-Evrard: hace 17 años que Rodin y los marchantes de obras de arte me enviaron a hacer penitencia a los asilos psiquiátricos. Después de apoderarse de la obra de toda mi vida sirviéndose de B. para ejecutar su siniestro proyecto me hicieron cumplir años de prisión que bien se merecerían ellos. B. no era más que un agente del que se sirvieron para tenerte al margen y utilizarte para dar este audaz golpe que salió tal y como habían planeado gracias a tu credulidad y a la de mamá y de Louise. No olvides que la mujer de B. es una antigua modelo de Rodin: ahora ves la maquinación de que fui objeto. ¡Qué bonito! ¡todos aquellos millonarios lanzándose contra una artista indefensa! ya que los señores que colaboraron en tan buena acción son todos más de 40 veces millonarios.
¡Parece que mi pobre taller, algunos pobres muebles, algunos útiles construidos por mí misma, mi pobre menaje todavía excitaban su codicia! Como la imaginación, el sentimiento, lo nuevo, lo imprevisto que surge de un espíritu desarrollado es algo que les está vedado, cerrados de mollera, cerebros obtusos, eternamente ciegos a la luz, les hace falta alguien que les provea. Ellos lo decían: "nos servismos de una alucinada para encontrar los temas".
Tendría que haber al menos algunos estómagos agradecidos que supieran compensar a la pobre mujer a la que despojaron de su genio: ¡no! ¡una casa de locos! ¡ni siquiera el derecho a tener mi propia casa!...
(...)Parece que el principal beneficiario de mi taller es el señor Hébrard, editor de obras de arte, calle Royale. Allí se precipitaron todos mis bocetos (más de 300). Parece que ya unos años antes de mi marcha de París, los bocetos que hacía en Villeneuve tomaban el camino de su casa (por qué milagro? Dios sabe) Los encontré en su casa copiados en bronce y firmados por otros artistas: ¡realmente es demasiado fuerte! ...¡Y condenarme a prisión perpetua para que no reclame!
Todo esto sale en el fondo del cerebro diabólico de Rodin. Sólo tenía una idea, que cuando él muriera yo podría alzar el vuelo como artista y llegar a ser más que él: era preciso que consiguiera tenerme entre sus garras después de su muerte igual que en vida. Era preciso que yo fuera desgraciada muerto él igual que vivo. ¡Lo ha conseguido punto por punto, porque lo que es desgraciada lo soy!
¡Puede que no te importe mucho pero lo soy!
(...)
Estoy muy aburrida de esta esclavitud. Me gustaría mucho estar en mi casa y cerrar bien la puerta.
No sé si podré realizar este sueño, estar en mi casa.
Montdevergues, 3 de marzo de 1930.
Querido Paul,
Hoy, 3 de marzo, es el aniversario de mi secuestro en Ville-Evrard: hace 17 años que Rodin y los marchantes de obras de arte me enviaron a hacer penitencia a los asilos psiquiátricos. Después de apoderarse de la obra de toda mi vida sirviéndose de B. para ejecutar su siniestro proyecto me hicieron cumplir años de prisión que bien se merecerían ellos. B. no era más que un agente del que se sirvieron para tenerte al margen y utilizarte para dar este audaz golpe que salió tal y como habían planeado gracias a tu credulidad y a la de mamá y de Louise. No olvides que la mujer de B. es una antigua modelo de Rodin: ahora ves la maquinación de que fui objeto. ¡Qué bonito! ¡todos aquellos millonarios lanzándose contra una artista indefensa! ya que los señores que colaboraron en tan buena acción son todos más de 40 veces millonarios.
¡Parece que mi pobre taller, algunos pobres muebles, algunos útiles construidos por mí misma, mi pobre menaje todavía excitaban su codicia! Como la imaginación, el sentimiento, lo nuevo, lo imprevisto que surge de un espíritu desarrollado es algo que les está vedado, cerrados de mollera, cerebros obtusos, eternamente ciegos a la luz, les hace falta alguien que les provea. Ellos lo decían: "nos servismos de una alucinada para encontrar los temas".
Tendría que haber al menos algunos estómagos agradecidos que supieran compensar a la pobre mujer a la que despojaron de su genio: ¡no! ¡una casa de locos! ¡ni siquiera el derecho a tener mi propia casa!...
(...)Parece que el principal beneficiario de mi taller es el señor Hébrard, editor de obras de arte, calle Royale. Allí se precipitaron todos mis bocetos (más de 300). Parece que ya unos años antes de mi marcha de París, los bocetos que hacía en Villeneuve tomaban el camino de su casa (por qué milagro? Dios sabe) Los encontré en su casa copiados en bronce y firmados por otros artistas: ¡realmente es demasiado fuerte! ...¡Y condenarme a prisión perpetua para que no reclame!
Todo esto sale en el fondo del cerebro diabólico de Rodin. Sólo tenía una idea, que cuando él muriera yo podría alzar el vuelo como artista y llegar a ser más que él: era preciso que consiguiera tenerme entre sus garras después de su muerte igual que en vida. Era preciso que yo fuera desgraciada muerto él igual que vivo. ¡Lo ha conseguido punto por punto, porque lo que es desgraciada lo soy!
¡Puede que no te importe mucho pero lo soy!
(...)
Estoy muy aburrida de esta esclavitud. Me gustaría mucho estar en mi casa y cerrar bien la puerta.
No sé si podré realizar este sueño, estar en mi casa.
(...)
jueves, 17 de octubre de 2013
Hay días.
CANCIÓN DE LA VIDA PROFUNDA
Hay días en que somos tan móviles, tan móviles,
como las leves briznas al viento y al azar...
Tal vez bajo otro cielo la Gloria nos sonría...
La vida es clara, undívaga y abierta como un mar...
como las leves briznas al viento y al azar...
Tal vez bajo otro cielo la Gloria nos sonría...
La vida es clara, undívaga y abierta como un mar...
Y hay días en que somos tan fértiles, tan fértiles,
como en Abril el campo, que tiembla de pasión;
bajo el influjo próvido de espirituales lluvias,
el alma está brotando florestas de ilusión.
como en Abril el campo, que tiembla de pasión;
bajo el influjo próvido de espirituales lluvias,
el alma está brotando florestas de ilusión.
Y hay días en que somos tan sórdidos, tan sórdidos,
como la entraña obscura de obscuro pedernal;
la noche nos sorprende, con sus profusas lámparas,
en rútilas monedas tasando el bien y el mal.
como la entraña obscura de obscuro pedernal;
la noche nos sorprende, con sus profusas lámparas,
en rútilas monedas tasando el bien y el mal.
Y hay días en que somos tan plácidos, tan plácidos...
-¡niñez en el crepúsculo! ¡lagunas de zafir! -
que un verso, un trino, un monte, un pájaro que cruza,
¡y hasta las propias penas! nos hacen sonreír...
-¡niñez en el crepúsculo! ¡lagunas de zafir! -
que un verso, un trino, un monte, un pájaro que cruza,
¡y hasta las propias penas! nos hacen sonreír...
Y hay días en que somos tan lúbricos, tan lúbricos,
que nos depara en vano su carne la mujer;
tras de ceñir un talle y acariciar un seno,
la redondez de un fruto nos vuelve a estremecer.
que nos depara en vano su carne la mujer;
tras de ceñir un talle y acariciar un seno,
la redondez de un fruto nos vuelve a estremecer.
Y hay días en que somos tan lúgubres, tan lúgubres,
como en las noches lúgubres el llanto del pinar:
el alma gime entonces bajo el dolor del mundo,
y acaso ni Dios mismo nos pueda consolar.
como en las noches lúgubres el llanto del pinar:
el alma gime entonces bajo el dolor del mundo,
y acaso ni Dios mismo nos pueda consolar.
Mas hay también ¡oh Tierra! un día... un día... un día...
en que levamos anclas para jamás volver;
un día en que discurren vientos ineluctables...
¡Un día en que ya nadie nos puede retener!
en que levamos anclas para jamás volver;
un día en que discurren vientos ineluctables...
¡Un día en que ya nadie nos puede retener!
lunes, 7 de octubre de 2013
No aparezcas más.
A veces quisiera negar el pasado y hacer como que no fue, es imposible, el pasado nos determina...Sin embargo, al no ser más esos de antes, no estamos determinados eternamente por el.
Hay pasados que se manifiestan de repente, esos que nos mueven emociones, que nos hacen ponernos melancólicos y hasta derramar una que otra de esas que le achacan a los cocodrilos ( siempre he dudado de que lloren, y nunca he sabido muy bien por que se dice así "lágrimas de cococdrilo") en fin, que esas apariciones nos remueven tanto que desearíamos mejor vivir en otra ciudad, o tener círculos diferentes de amistades...pero no, lidiar con el asado a veces implica encontrárselo, he irlo actualizando, muy a nuestro pesar.
No aparezcas más, que con tu fantasma tengo.
Hay pasados que se manifiestan de repente, esos que nos mueven emociones, que nos hacen ponernos melancólicos y hasta derramar una que otra de esas que le achacan a los cocodrilos ( siempre he dudado de que lloren, y nunca he sabido muy bien por que se dice así "lágrimas de cococdrilo") en fin, que esas apariciones nos remueven tanto que desearíamos mejor vivir en otra ciudad, o tener círculos diferentes de amistades...pero no, lidiar con el asado a veces implica encontrárselo, he irlo actualizando, muy a nuestro pesar.
sábado, 14 de septiembre de 2013
Fragmentos.
Y hace sólo unos días recordaba una novela que me gusta, es de tiempos donde los amores nos hacían sentir distinto, en fin, que cuando el pasado se presenta tan de repente, el pasado amoroso cabe aclarar, estas palabras vienen a la memoria, y buscan un lungarcito para alojarse, sin embargo a veces una descubre que las palabras de amor escritas en una novela, suelen ser eso: ficticias. Que la verdad del desamor entre dos que se quisieron es de tan distintas formas...que cuando ya no se siente algo frente a lo que antes se era tan vulnerable, ¿Estará una curada? ¿Habrá una de verdad dejado ir los recuerdos, el dolor?.
Comparto estás letras, que se queden aquí en palabras de un escritor enamorado.
" Enamorado tiempo atrás, estúpida y silenciosamente y todavía quererlo hoy un poco, supongo, a pesar de todo y todo es mucho. Pasará, ya está pasando, por eso no me importa reconocérmelo. Vaya en mi descargo que acabo de verlo cuando no me lo esperaba, con buen aspecto y contento. Y seguí pensando, mientras le daba la espalda y se alejaban ya de él para siempre mis pasos y mi bulto y mi sombra: Sí, no pasa nada con reconocérmelo. Al fin y al cabo nadie me va a juzgar, ni hay testigos de mis pensamientos. Es verdad que cuando nos atrapa la tela de araña - entre el primer azar y el segundo - fantaseamos con límites y a la vez nos conformamos con cualquier migaja, con oírlo a él - como a ese tiempo entre azares, es lo mismo - con olerlo con vislumbrarlo, con presentirlo, con que aún esté en nuestro horizonte y no haya desaparecido del todo,con que aún no se vea a lo lejos la polvadera de sus pies que van huyendo"
JAVIER MARÍAS
"Los Enamoramientos"
Comparto estás letras, que se queden aquí en palabras de un escritor enamorado.
" Enamorado tiempo atrás, estúpida y silenciosamente y todavía quererlo hoy un poco, supongo, a pesar de todo y todo es mucho. Pasará, ya está pasando, por eso no me importa reconocérmelo. Vaya en mi descargo que acabo de verlo cuando no me lo esperaba, con buen aspecto y contento. Y seguí pensando, mientras le daba la espalda y se alejaban ya de él para siempre mis pasos y mi bulto y mi sombra: Sí, no pasa nada con reconocérmelo. Al fin y al cabo nadie me va a juzgar, ni hay testigos de mis pensamientos. Es verdad que cuando nos atrapa la tela de araña - entre el primer azar y el segundo - fantaseamos con límites y a la vez nos conformamos con cualquier migaja, con oírlo a él - como a ese tiempo entre azares, es lo mismo - con olerlo con vislumbrarlo, con presentirlo, con que aún esté en nuestro horizonte y no haya desaparecido del todo,con que aún no se vea a lo lejos la polvadera de sus pies que van huyendo"
JAVIER MARÍAS
"Los Enamoramientos"
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