jueves, 6 de diciembre de 2012

Tango en pasado.

Pensar en otras cosas, dejar el pasado en su sitio, aceptar el presente como la posibilidad  de la felicidad, recordar sin que duela, perdonar, perdonarse.



sábado, 24 de noviembre de 2012

LA ESPERA


Pensar en otra cosa, en cualquier cosa: en este día detrás de mí,
tranquilo y cotidiano, a pesar de la agitación de la espera.


SIMONE DE BEAUVOIR
"La mujer Rota"





jueves, 1 de noviembre de 2012

Presente vivo.

Los silencios se transforman, cada instante es otro ante los ojos de quien siente y piensa diferente. El presente conduce a otros sitios, a otras charlas, a otros abrazos. No se es más aquella, aunque se sea la misma, el corazón no está más roto, aunque las huellas de los muertos hayan quedado impresas. Se camina hacia el futuro, en espera de la sonrisa diaria y acompañando a quienes deban estar cerca.



domingo, 30 de septiembre de 2012

Mariposas

Los días van sucediendo distintos, al grado de sentir como si fuera una serpiente en la etapa en la que muda la piel, me transformo, ¿en qué me convertiré?


viernes, 17 de agosto de 2012

El tiempo pasa tan disitnto cuando el corazón se siente en una cuerda floja....las distancias hacen que las emociones se exageren, que  no puedan conrolarse...que no se sepa que hacer, ni cómo....

martes, 26 de junio de 2012

EL PASO DE LOS DÍAS

Los días van sucediendose cada vez más a prisa...la capacidad de olvido se hace más fácil...el recordar más complejo, las huellas dejadas se petrifican. La capacidad de amar se reconstruye y las ilusiones vuelven a hacerce presentes, en el corazón y en las ideas.
Los fantasmas dejan de aparecer y los ojos vuelven a mirar, aprenden a mirar...a otros ojos, en otros lugares..la tristeza ya no abandera cada instante, y las ganas de llorar han sido ahuyentadas...hacia el pasado, hacia los momentos que ya no existen...
Es hermoso volver a sonreír, a sentirse ilusionada y capaz de provocar una sonrisa, en otro..y sobre todo la propia..
Recorro un Jardín...encontrando en el la paz buscada y las ganas perdidas...no importa que no sea perfecto.

miércoles, 6 de junio de 2012

El Jardín...

El jardín de las delicias
 Olga Orozco
 
         ¿Acaso es nada más que una zona de abismos y volcanes en
plena ebullición, predestinada a ciegas para las ceremonias de la
especie en esta inexplicable travesía hacia abajo? ¿O tal vez un
atajo, una emboscada oscura donde el demonio aspira la inocencia
y sella a sangre y fuego su condena en la estirpe del alma?¿ O tan
sólo quizás una región marcada como un cruce de encuentro
y desencuentro entre dos cuerpos sumisos como soles?
No. Ni vivero de la Perpetuación, ni fragua del pecado original,
ni trampa del instinto, por más que un solo viento exasperado
propague a la vez el humo, la combustión y la ceniza. Ni siquiera
un lugar, aunque se precipite el firmamento y haya un cielo que
huye, innumerable, como todo instantáneo paraíso.
          
           A solas, sólo un número insensato, un pliegue en las membranas
de la ausencia, un relámpago sepultado en un jardín.
  
           Pero basta el deseo, el sobresalto del amor, la sirena del
viaje, y entonces es más bien un nudo tenso en torno al haz de
todos los sentidos y sus múltiples ramas ramificadas hasta el
árbol de la primera tentación, hasta el jardín de las delicias y
sus secretas ciencias de extravío que se expanden de pronto
de la cabeza hasta los pies igual que una sonrisa, lo mismo
que una red de ansiosos filamentos arrancados al rayo, la
corriente erizada reptando en busca del exterminio 0 la salida,
escurriéndose adentro, arrastrada por esos sortilegios que son
como tentáculos de mar y arrebatan con vértigo indecible
hasta el fondo del tacto, hasta el centro sin fin que se desfonda
cayendo hacia lo alto, mientras pasa y traspasa esa orgánica
noche interrogante de crestas y de hocicos y bocinas, con
jadeo de bestia fugitiva, con su flanco azuzado por el látigo
del horizonte inalcanzable, con sus ojos abiertos al misterio
de la doble tiniebla, derribando con cada sacudida la nebulosa
maquinaria del planeta, poniendo en suspensión corolas como
labios, esferas como frutos palpitantes, burbujas donde late la
espuma de otro mundo, constelaciones extraídas vivas de su
prado natal, un éxodo de galaxias semejantes a plumas girando
locamente en el gran aluvión, en ese torbellino atronador que
ya se precipita por el embudo de la muerte con todo el universo
en expansión, con todo el universo en contracción para el parto
del cielo, y hace estallar de pronto la redoma y dispersa en la
sangre la creación.

                     El sexo, sí,
                     más bien una medida:
                     la mitad del deseo, que es apenas la mitad del amor.