Lo peor del amor cuando termina, son las habitaciones ventiladas....el pure de reproches, las golondrinas muertas en la almohada, los teléfonos que hablan con los ojos...lo peor del amor es cuando pasa cuando al punto final, no le siguen dos puntos suspensivos...
miércoles, 14 de diciembre de 2011
martes, 13 de diciembre de 2011
Sin palabras...
Sin palabras...si tuviera por un momento el tiempo en mis manos, no diría nada, no diría nada....sólo te miraría, haría todo más fácil sin palabras, para o herir, para no conocer nada de tí para no tener que escuchar tu voz y luego tener que echarla de menos. Tu me decías carita linda cuando dormía en tu cama, ahora no dices nada....mejor no digas nada, las balas no hieren a los fantasmas...sin palabras para no herir, para no conocer nada de tí....ESTOY SUBIDA EN UN COLUMPIO QUE ESTA PARADO, TODO SE BALANCEA A MI ALREDEDOR...no quiero oír ni una palabra más, voy a borrar cada sonido de mi voz...sin palabras para no herir, para no tener que escuchar tu voz y luego tener que echarla de menos.............
lunes, 12 de diciembre de 2011
jueves, 8 de diciembre de 2011
ÚLTIMAS PALABRAS.
Últimas palabras
No quiero una caja sencilla, quiero un sarcófago
de atigradas listas y un rostro pintado, redondo
como la luna, que mire, quiero
estar mirándolo cuando lleguen, escogiendo
entre minerales mudos, raíces. Véolos
ya: los pálidos, astralmente distantes rostros.
Ahora no son nada, no son siquiera criaturas.
Imagínolos huérfanos, como los primeros dioses,
de padre y madre, se preguntarán si tuve importancia
¡Debí haber preservado mis días, como frutos, en azúcar!
Mi espejo se empaña:
unos pocos hálitos, y no reflejará ya nada.
Las flores y los rostros blanqueantes cual sábanas.
No confío en el espíritu. Huye como vapor en mis sueños,
por la boca o los ojos. No puedo impedírselo.
Un día se irá para no volver. Así no son las cosas.
Permanecen, sus luces idóneas se calientan
en mis manos frecuentes. Ronronean casi.
Cuando se enfrían las suelas de mis pies, los ojos azules,
mi turquesa, me darán solaz. Déjame
mis cacharros de cobre, déjame los cacharros de afeites,
que florezcan en torno a mí como flores nocturnas, aulentes.
Me envolverán en vendas, almacenarán mi corazón
bajo mis pies, bien envuelto.
Conoceréme a mí misma. Seré noche
y el relucir de tantas cosas será más dulce que el rostro de Istar.
No quiero una caja sencilla, quiero un sarcófago
de atigradas listas y un rostro pintado, redondo
como la luna, que mire, quiero
estar mirándolo cuando lleguen, escogiendo
entre minerales mudos, raíces. Véolos
ya: los pálidos, astralmente distantes rostros.
Ahora no son nada, no son siquiera criaturas.
Imagínolos huérfanos, como los primeros dioses,
de padre y madre, se preguntarán si tuve importancia
¡Debí haber preservado mis días, como frutos, en azúcar!
Mi espejo se empaña:
unos pocos hálitos, y no reflejará ya nada.
Las flores y los rostros blanqueantes cual sábanas.
No confío en el espíritu. Huye como vapor en mis sueños,
por la boca o los ojos. No puedo impedírselo.
Un día se irá para no volver. Así no son las cosas.
Permanecen, sus luces idóneas se calientan
en mis manos frecuentes. Ronronean casi.
Cuando se enfrían las suelas de mis pies, los ojos azules,
mi turquesa, me darán solaz. Déjame
mis cacharros de cobre, déjame los cacharros de afeites,
que florezcan en torno a mí como flores nocturnas, aulentes.
Me envolverán en vendas, almacenarán mi corazón
bajo mis pies, bien envuelto.
Conoceréme a mí misma. Seré noche
y el relucir de tantas cosas será más dulce que el rostro de Istar.
SYLVIA PLATH
martes, 6 de diciembre de 2011
si se callase el ruido....
Oíríamos otras cosas ...quizás podríamos hablar, quizás entenderías que nos queda la Esperanza...
sábado, 3 de diciembre de 2011
DELIRIO DEL INCRÉDULO...
(Tomado de República de las Letras, 2004, p. 245) MARÍA ZAMBRANO. |
jueves, 1 de diciembre de 2011
lo que pudo ser.
Te recuerdo una noche de abril cuando caminábamos de la mano...el amor era un eco lejano retumbando en nuestro porvenir...hoy que tantos años han pasado, hoy que a fuego lento el corazón va temblando desolado, hoy que el tiempo se ha vuelto un ladrón...veo tus ojos otra vez ver los míos, con amor...me han contado que eres feliz, y que con el brillo de muchas estrellas caminas dando luz...no hay ninguno ni habrá, y eso no me deja vivir...¿de qué sirvió vivir el ayer?...
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